Jardín privado de 400m2. Tres zonas comprenden el
jardín: entrada, y dos zonas de estar en ambos extremos de una bella
piscina de formas redondeadas. Las curvas son la nota dominante, flores
y macizos de aromáticas dando mordiscos a las superficies de césped.
Junto a la casa una zona de talud en la que las gravas y arenas dibujan
curvas poco naturales, por lo que se añadió grupos de aromáticas y
arbustos que dan el contrapunto natural.
Debido a la orientación, se
colocaron árboles para dar sombra a los clientes en las calurosas tardes
del verano mediterráneo. Curvas y sombras de una manera exagerada,
ningún rincón se salva, la línea recta no tiene cabida en este
diseño, y el sol se deja pasar solo a los sitios necesarios.